miércoles, 18 de septiembre de 2013

Capítulo 17: Errores (Parte II)

...
-Espabilar, llamar a una ambulancia. –X
-Carla, Carla, no te mueras por dios. –X1
…
-Carla me siento culpable. Soy un completo inútil, no merezco tu amistad ni que me regales esas sonrisas tan bonitas que tú sabes hacer, no fuiste tú, fui yo. No sé a quién quiero, pero sé que tú eres una de las razones por las que me como la cabeza antes de dormir. Soy un cagado te lo digo ahora que tu estas en coma porque no tendré el valor de decírtelo a la cara… Si no sales de esta… yo voy detrás… Te quiero pequeñaja, no lo olvides.

Noté unos labios en mi frente. Pero no sabía quién era. ¿Qué me pasaba? ¿En coma? ¿Pero cómo? ¿Por qué? Repasemos.
…

Desperté en una extraña estancia, no la reconocía y no tenía constancia de haber estado ahí jamás. Observé un par de máquinas a mí alrededor, una de ella repetía un molesto PIP, me miré las muñecas y las tenía vendadas, dolían, mucho. Vestía una bata azul, típica de hospital. ¿Yo en un hospital? ¿Cómo? ¿Qué te ha pasado Carla? Vamos intenta recordar. He tenido un sueño extraño. Alguien se disculpaba por algo, pero, no sabía quién era, no tenía fuerzas para abrir mis ojos, pesaban toneladas. Repasa lo que hiciste y llegaras a la clave del asunto. Eso es lo que iba a hacer. Esa frase me la repetía constantemente mi padre cuando algo malo me pasaba él dice que si seguimos esos pasos todo mal que tengamos y todos los problemas se solucionan. Espero que así sea. Marc me dejó, se peleó con Carlos. Carlos me besa, Marc me amenaza, Marc y Carlos me tiran la culpa de algo que yo no he hecho, me hice cortes… No recuerdo más. En ese momento se abrió la puerta y entró Núria, que venía con un ramo de margaritas.
-¡CARLA! –Nú corriendo hacia mí y abrazándome con fuerza.
-¿Qué me ha pasado? –Pregunté con dificultad. Como si me hubiera olvidado de hablar.
-Te intentaste suicidar o yo que sé que tía. –Dijo sentándose en la cama.
-No me quería suicidar fue necesidad de alivio. –Me expliqué, aunque parte de razón tenía mi prima.
-Carla, te hiciste cortes y por ser novata y capulla te cortaste una vena que no tenías que haber tocado, que esta ayudó a que te quedaras una semana en coma. –Nú con ese hilo de voz que siempre tenía cuando explicaba algo que no le agradaba.
-¿Una semana? –Dije sobresaltada.
-Y eso no es todo. Pues se ve que te dormiste en el baño y las heridas no cesaron, es más, en las muñecas la sangre fluye un huevo y no paró de sangrar. Te estabas a punto de morir desangrada, nadie sabía dónde estabas y cuando vimos que estabas en el baño encerrada y que a más ni contestabas nos asustamos y como último recurso llamamos a los chicos. Tiraron la puerta  abajo y te encontramos tumbada de lado con las manos en medio de charcos de sangre. Y ya cuando vimos la nota en el espejo fue la gota que colmó el vaso. Llamamos a la ambulancia y bueno no reaccionábamos, nos chillábamos e insultábamos. Carlos te cogió en brazos y no paraba de repetir que era culpa suya, que era un cabrón… Cuando llegó la ambulancia nos pidieron un tutor legal y como los 5 no cabían Álvaro fue el que decidió acompañarte. De hecho es el que más rato a estado aquí. Yo llamé a tus padres y les avisé de que te habías echo daño en los brazos por un accidente en la piscina y por suerte no preguntaron más, les dije que cuando ya estuvieras bien llamarías (Toda una mentirosa como yo, que orgullo de prima). Ah y con los chicos nos ha costado cruzar palabra, era como si nos temieran, cuando nosotras entrabamos al hospital ellos salían casi corriendo del recinto. Carla si tenías problemas lo podías haber contado, sabes que estamos para todo y más. Soy tu prima y me duele verte así. Eres tonta. –Nú llorando.
Me quedé blanca. ¿Había causado yo todo eso? ¿Había destrozado mi amistad con todo el mundo? Mis lágrimas bajaban apresuradas por mis mejillas y se perdían en la sábana blanca que me cubría.
Acabé de hablar con Núria y se fue. Entraron médicos y las chicas. Me hicieron preguntas de todo tipo, yo solo contestaba lo que podía. Les expliqué lo del sueño. Me dieron el alta por la tarde-noche. Llegué a casa agotada tenía que descansar y vigilar las heridas, pues estaban aún recientes y si hacía movimientos exagerados se podían abrir.
Me levanté la siguiente mañana. Recordar lo del día anterior me deprimió, pero no impidió que me levantara con una sonrisa. Bajé a bajo donde estaban ya todas.
-Bueno bueno mirar a quien tenemos aquí. –Lara
-Tía acabaré pensando que eres la Bella Durmiente. –Anna
-Será que no has dormido bastante ya que aún quieres dormir más. Creo que lo tuyo es pereza mona. –Ju
-Buenos días a vosotras también.
Almorzamos riendo. Echaba de menos esas risas peculiares, escandalosas, preciosas, perfectas. Echaba de menos a mis amigas.
-Chicas.
-Diga melón. –Alba
-¿Vinieron los chicos a verme?
-Vinieron cada día, pero… -Ville no estaba segura de sí continuar o no.
-¿Pero?
-Carlos solo vino una noche y se quedó contigo, por la mañana cuando llegamos Anna y yo, él se iba. Casi ni nos mira. –Lau
-Ah.
-Bueno va alegría universal para vosotras. –Núria
-¿Qué queréis hacer?
-Mmmm no sé ¿Vosotras? –Anna
-¿Qué os parece una visita sorpresa a una amiga mía que vive aquí?
-Por mi genial. –Ju
Todas accedieron. Nos fuimos a cambiar y llamé a mis padres, les conté un poco que me corté y eso por accidente y que tuve que estar en el hospital un día para que las heridas no se infectasen. Me vestí así:


 Llamé a Andrea. Daba la casualidad que vivíamos en la misma urbanización. Ella como una boba me dijo la calle y numero. No se lo esperaba. Acabé de preparar el bolso y me fui a tumbar a la hamaca junto a Ville que estaba viciada con el Iphone, me dio envidia y me uní a ella. Hablé un poco por los grupos de WA ya que los tenía olvidados a los pobres. El de ¿QSME? Estaban revolucionados.
-Feas como vais?
Foshacuñi Ana: Tía por fin señales de vida. Como esta Nú?
-Pues bien aquí disfrutando del sol y de la piscina en Madrid. Jajajj
Petarda Lucía: Tía no des envidia casho zorra que yo también quiero irme de vacas con vosotras.
-JAJAJAJA pues el año que viene nos vamos todas a algún lao.
Calcetín Luna: Eso eso me gusta.
Hablé un poco más con ellas y miré la resta de grupos. En uno que se llama My Camp Oficial habían pasado una foto. Era… De Carlos y Alba besándose. Se veía borrosa pero se veía claramente que eran ellos. Estaban en una discoteca… o eso parecía. ¿Y ese nervio? ¿Y ese sudor? ¿Carla? No no no. NO TE PUEDES ENAMORAR DE ÉL. Salimos de la casa contentas y cantando. Hacía un buen día. Íbamos a cruzar hacia la calle que daba a la de Andrea cuando encontramos a los chicos que venían de cara a nosotras. Yo como para disimular saqué el móvil y me excluí de la conversación de las chicas. Yo odiaba que la gente hiciera eso y varias veces me he enfadado con Ju por eso y ahora lo hacía yo. ¡Claro que sí!
-Hola chicas. –Dijeron Álvaro y David a la vez-.
Ninguno se había dado cuenta de mi presencia… hasta que topé con unos ojos verdes, penetrantes. Parecía que me iba a succionar el cerebro a través de la mirada.
-¿Carla? Mi pequeñaja ya está bien. –Dijo Dani corriendo hacia mí y abrazándome. Esta vez parecía él el koala-.
-¿Cómo te encuentras? –Blas
-Pues mucho mejor. Gracias por haberme venido a ver cada día. –Dije mirando fríamente a Carlos-.
-Nosotros no hemos venido ningún…día. –David bajando la mirada-.
-Ah, es que las chicas… -No me dejó acabar-.
-¡Claro que hemos venido! Boba que eres. –Dijo abrazándome-.
-Ai me habías asustado.
-¿Cómo quieres que no te vayamos a ver? ¡Si eres nuestro bebecito! –Blas
-Eh. Que aquí hay más bebes. –Ju indignada.
Nos abrazamos todos, menos Carlos, que se había concentrado con el móvil y no tenía intención de dejar de prestarle atención.
-¿Y a dónde ibais? –Dani
-Pues a casa de una amiga mía. Es Auryner. ¿Queréis venir? –Dije planeando en mi mente el plan maléfico-.
-Por mí vale. –Todos a la vez. Menos Carlos. Tranquilas, que este no sacaba los ojos del móvil-.
-Yo no vengo. He quedado. –Carlos
-Haz como quieras. –Álvaro que lo miró con desaprobación.
Carlos se fue y nosotros continuamos con nuestro camino y llegamos a nuestra destinación. La llamé y ella al principio se negaba, después acabé convenciéndola y bajó. Cuando nos vio no sabia reaccionar. Estaba a punto de llorar pero se moría de la risa a la vez. Se tiró encima de mí haciéndome uno de los mejores abrazos de mi vida. Después se fue a abrazarlos a ellos. También le presenté a las chicas y más de lo mismo.
-Tía no me lo creo. –Dijo Andrea secándose las lágrimas.
-Sé que mi presencia causa efecto… -Dije riendo.
Sabia de sobras que no lloraba por mí, aunque feliz de verme se la veía.
-¿Bueno mozas que queréis hacer? –Blas
-¿Y Carlos? –Andrea
-Con la novia.
-Carla… -Me dijeron a la vez Álvaro y Lara-.
-Ah. Bueno pues en ese caso que lo pase bien. Pero que quede entre nosotros… nosotros lo pasaremos mejor. –Andrea
-JAJAJA me gusta esta chica, es tan, tan… -Blas
-Tan como Carla. Esta igual de zumbada que ella. –David
-Cucha niño. –Le pegué un ostión en el brazo-.
-Au. –Dijo David frotando la parte herida.
-Podemos ir a jugar a la wii a nuestra casa. –Lau
-Guaaaau si tías al Just Dance. –Ju
-NOOOOOOOO por favor bailar no. –Blas
-Por mi si eh. –Andrea
-Pues echo. –Anna
Nos pusimos a andar otra vez dirección a nuestra casa, no tardamos mucho. Si colegas hicimos una carrera. Yo que no podía andar (JAJAJA pereza pura y dura y un poco de buen teatro)  me apropié de la espalda de David y me llevó a caballito. Aun siendo dos en uno quedamos terceros. Llegamos a la casa y yo se la enseñé y contestaba sus preguntas persistentes sobre Auryn y mis amigas. Plasta a más no poder, pero la comprendo yo actuaría igual. Los demás se peleaban por el juego. Mitad decía Just Dance (Bailar las canciones que más molaban de cada uno de los cuatro que había) y la otra decía Mario Kart. Al final dijimos que uno de cantar. Primero hicimos batallas y después dúos. Creo que nunca en la vida me había reído tanto que llegase un punto en el que temiera por mi bófeta orinaría. Comimos chino. Petición de Auryn. Pero si les dejábamos pedir chino lo tenían que hacer mofándose del chino que estuviera en la otra línea de teléfono y así hicieron. Como no sabíamos que más hacer nos fuimos derechitos a la pis. Empezamos nuestra típica batalla por la colchoneta y como pasaba siempre, David nos ganaba y obligaba a llevarlo por la piscina. Andrea nos miraba con cara divertida pero a su vez se le veía esa sensación que tienes cuando te preguntas constantemente si los de a tu alrededor están bien de la azotea. Estaba asustada pero no paraba de reírse. Eso es bueno ¿No? Me salí de la piscina porque mis muñecas lo pedían, pero no iba a quedar fuera de esas jugarretas. Cogí el móvil y me puse a hacerles fotos y la que más me gustó la subí a Instagram. Los etiqueté a todos y en un momento empezaron a llover MG y comentarios. Yo flipando, me preguntaban que si tenía lio con ellos, que si mis amigas eran sus novias, que donde estaba Carlos. También me subieron un montón los seguidores. Me despedí de ellos y me fui a la ducha, necesitaba quitarme esa sensación de suciedad que tenía encima. Me vestí con la misma ropa cambiando las botas por mis vans de zebra y mi Skate. Tenía ganas de aliviar todo el dolor que tenía, aunque por fuera estuviera y aparentara estar bien, no lo estaba. Me duele pensar en que cuando vuelva Marc no estará conmigo… salí de la casa y los dejé peleándose. Empecé a empujar el Skate y fui en busca de un posible Skate Park. Se lo podía haber preguntado a Andrea… ¡QUE CABEZA! Di un poco una vuelta y pasé por sitios que antes no había visitado. Me costó pero di con un Skate Park, con 3 Skaters. Me enamoran los Skaters. Marc es Skater… Pff todo me recuerda a él. Me acerqué a ellos, temerosa por lo que pudieran decir.
-Mirar chicos nueva Skater. –Dijo uno guapísimo para que negarlo.
-Ostia si de estas nos faltaban que no hay. –Dijo otro también mu cuco.
-Hola. –Dije siendo yo misma. Una lerda.
-¿Hola cómo te llamas? Yo soy Andrés. –Dándome la mano.
-Yo Carla pero me llaman Ka, encantada. –Dije estrechándola.
Sabía de sobras que no me iban a dar dos besos. Ellos tratan tanto a chicos como chicas por igual.
-Yo Eneko. –Estrechándome también la mano.
-Y yo me llamo Edu. –Haciendo como los dos anteriores-.
-¿Y sabes ir en Skate? –Andrés
-No solo lo tengo por gusto… ¿A ti que te parece? –Dijo sonriendo.
-Pues queremos demostración, aquí no entra cualquier, este es nuestro territorio. Así que adelante. –Eneko
-Uh que malote. –Dije cogiendo el Skate y patinando. Hacía como 3 meses que no bajaba por una rampa ¿Me mataré? No hombre. Bajé por la rampa normal y bien. Llegué a la quarter y también bien. Intenté hacer un olie y fue pasable. Paré y se me quedaron mirando como si analizaran mi actuación y ejercieran el papel de juez.
-Ha estado bien eh. –Edu
-Si… pero tienes que pulir más las piruetas. –Eneko
-Para eso he venido para caerme y aprender.
-¿Qué decís chicos la aceptamos? –Edu
-Va si y así le enseñamos hacer nuestros trucos. –Andrés
-Bien gracias chicos.
-¿Quedamos mañana aquí por la tarde? –Eneko
-Si puedo sí, no lo aseguro.
-Espera, intercambiamos los teléfonos de móvil y listo si puedes nos avisas y si no también JAJA. –Edu
Intercambiamos los teléfonos y cada uno se fue por un lado. Serían ya las 7 de la tarde. Me senté en la quarter. Me quedé pensando, en todo y en nada a la vez. Últimamente estaba echa una débil lloraba por poco que pensara. Me deslicé por la rampa y busqué un algo donde pudiera ir a sentarme sin temor de que alguien me viera. Encontré una casa medio en ruinas y entré. Era preciosa, vieja, daba miedo, pero conservaba los muebles, me senté en el viejo sofá y continué llorando, me encogí y me acunaba yo sola. Tenía que hablar con Marc y con Carlos, pero tengo ese potente orgullo y cuando los vea continuare siendo yo. 
-Carla. –X
-¿Sí? –Dije sobresaltada y girándome de golpe-.
-Hola. ¿Podemos hablar?
Observé a fondo la imagen que tenía delante. No podía ser verdad de que me haya encontrado… él justamente él.
-Ya que me has encontrado…
Se sentó en el sofá.
-¿Por qué te hiciste eso? –Dijo cogiéndome las muñecas y mirándolas-.
-No lo sé, fue un impulso. Hay gente que tiene impulsos y besa y hay de otros que se hieren. –Dije con segundas.
-Lo siento.
-¿El qué?
-Llamarte y culparte de todo cuando no hay más culpable que yo. Fuy solamente yo el que te ha intentado besar varias ocasiones. No sé qué hacer ahora.
-Carlos es tu corazón el que manda no tu cerebro. No tienes que escuchar a nadie en estos temas, solo tú sabes la respuesta. Y si hice lo que hice fue porque me sentí utilizada. Quiero que las cosas sean otra vez como antes, pero sé que no pasará.
-¿Y por qué no? Yo quiero continuar siendo tu amigo.
-Y yo tu amiga, pero ahora no estoy segura de nada.



lunes, 16 de septiembre de 2013

Capítulo 17: Errores (Parte I)

Volvimos a casa en metro, pero, haciendo el subnormal claro está. De momento tenía que prepararme la venganza, no iba a dejar a Anna que vaya diciendo por ahí que Carlos es mi novio cuando no lo es. Estábamos girando en el cruce de nuestra calle y vimos una furgoneta que no habíamos visto nunca, aparcada delante de casa. Primero pensamos que era de Auryn, pero a medida que avanzábamos oíamos jaleo en nuestro jardín. Abrimos la puerta extrañadas y vimos a Marc, Aleix y Gil. Era la banda entera menos Jordi que estaría en comisaria o yo que sé dónde. Al entrar nosotras, todos se callaron y se quedaron mirando a Ville, yo no le había sacado el tema pero tenía moratones en la cara. Vinieron las chicas corriendo hacia Ville y la abrazaron.
-¿Qué hacen estos aquí? –Ville
-Pues que tenían ganas de tocar los cojones y de echarnos la culpa de que les hayamos estropeado una canción. Se ve que se han llevado a Jordi. –Ju
Nos miraron.
-Ahhh ya lo entiendo, chicas listas. –Anna
Nosotras reímos al alago de Anna. Marc se acercó y ni me besó, casi ni me mira.
-¿Por qué habéis denunciado a Jordi? –Dijo Marc enfadado-.
-¿Coño hace falta que te diga que mires a Anna? –Le dije alzando la voz y señalando a Ville.
-Tía nos habéis jodido con vuestras gilipolleces. –Marc
Todos se habían quedado mirando la discusión.
-Primero a mí no me llamas tía ya que no lo soy y segundo eres un cegata enserio, que tu amigo Jordi secuestró a Anna y la escondió en el cuarto de mantenimiento del hotel.
-Va no inventes excusas enserio. –Marc.
Cuando se ponía así nadie podía hablar con él.
-Mira chaval no me vaciles y abre los ojos de una puta vez, que tu amigo está mal de la cabeza.
-Mira a mí me tendrás un poco de respeto ¿Vale?
-Primero admite que defiendes a alguien a quien no vale la pena prestar atención, ¿No te ves? ¿Por qué le defiendes?
-¿Qué porque le defiendo? Que es mi mejor amigo. No voy a permitir que tú y tus amiguitas nos jodáis más la marrana.
-Te odio eres un asco de tío.
-¿Si? Hace un rato no parecía que me odiaras.
-Vete de mi casa. –Le grité-.
-¿Y si no quiero?
-Te voy a echar.
-No eres capaz.
-Ella no, pero nosotros sí. –Blas
En ese momento me giré y vi como Alba sujetaba el pomo de la puerta, les había dejado entrar. Se va a liar…
-¿Ui mira Carla tus amiguitos vienen a chismorrear? –Marc
De toda la banda era el único que se atrevía a hablar, de las chicas, pasaba exactamente igual, solo yo hablaba.
-Por favor Marc déjalas en paz y sal de su casa. –Carlos
Intentó ser amable.
-¿Por qué me lo digas tú rubito? –Se acercó a Carlos-.
-Mira chaval, te lo he dicho de buenas, como me calientes más los cascos te dejo la cara igual que se la dejé a Jordi.
-¿Así que fuiste tú el que le metió la paliza? –Marc agarró a Carlos por la camisa. Era más alto-.
-Sí y no me lo pensaré dos veces en hacer lo mismo contigo cara dura.
Marc le metió una bofetada y a Carlos se le marcó en la cara la mano de este.
-Uhhh. –Dijo Carlos mientras se tocaba la mejilla mal herida-.
-¿Uhhh que? –Le provocaba Marc-.
Carlos se abalanzó y empezó a pegar a Marc. Nos quedamos todos con la boca pegada con loctite al suelo. Nunca había visto así a mi ídolo. Un ídolo no lo imaginas pegando a tu novio.
-¡CARLOS! ¡Basta! –Álvaro.
-Marc para le vas ha hacer daño. -Decia entre sollozos.
Dani fue hacía donde estaban Carlos y Marc y los separó. Parecía que Carlos iba ganando pero mentira fue el que más pilló.
-Basta ¡YA! –Les dijo Dani-.
Marc nos miró uno a uno, hizo un movimiento con la cabeza y Gil y Aleix se empezaron a mover dirección a la puerta. Los 2 salieron.
-Ah Carla, a mí me olvidas.
-Tranquilo te he olvidado desde que te he visto pegando a mi amigo.
-Eres una zorra.
-Oi gracias por el cumplido. –Dije  forzando una sonrisa-.
-Serás… -Se me acercó pero los chicos le pararon.
-Mira ya has hecho suficiente daño por hoy y a ella no la tocas. –David
Se fue cerrando la puerta con un portazo.
-¿Estáis bien? –Preguntó Blas
-Estamos bien. –Lara
-Carlos no mucho. –Nú
Nos giramos y le vimos tumbado en el suelo con la mano en la cara.
-¿Carlos estas bien? –Dani
-Me duele la cara… -Mientras David le levantaba-.
-De ser tan guapo… -Cantando-.
Me miraron raros por lo que acababa de decir. Hasta yo me acababa de quedar muda. ¿Qué coño hago con mi vida? Me deja el novio, pegan a mi amigo y me pongo a cantar. Madre mía. Se echaron a reír todos.
-Au no me hagas reír que me duele. –Carlos
-Perdón.
Echamos a suertes quien iba a la AurynHouse a curar al rubio y como si de magia negra se tratara me tocó a mí. Me llevé conmigo a Nú. Lo llevamos al baño de su cuarto. Él junto con Dani compartían habitación y tenían baño propio. Núria se fue a buscar el Yodo, agua oxigenada y tiritas. Yo de mientras con la mano sin herir le mojaba la cara y nuca, para mí que había cogido fiebre.
-Carla. –Dijo
-Dime.
-Siento decirlo pero tu novio es un completo capullo.
-No es mi novio. Y lo sé.
-¿Ha cortado enserio contigo? –Dijo abriendo los ojos de golpe. Los había mantenido todo el rato cerrados y ahora podía ver que en el ojo derecho tenía un buen morado-.
-Me temo que sí. Pero da igual. Núria espabila. –Dije mientras cogía una toalla de la cara y la mojaba en agua caliente y se la ponía en el ojo-.
-Quema.
-Estate quieto.
-Es que pica.
-Carlos por favor no seas marica, si pica cura.
-Vale. –Dijo cabizbajo.
-Ven será mejor que te tumbes que no tienes buena cara.
-Primero me dices que soy muy guapo y ahora que no tengo buena cara. ¡Quién te entienda que te compré!
-Va tira y calla. –Dije cogiéndolo del brazo y casi tirándolo en la cama.
-¡Pero vigila!
Le fulminé con la mirada y se acomodó. Núria llegó y le curamos, al final se durmió, lo arropamos, le hicimos, bueno, le hice fotos en modo venganza, comentamos lo cuco que estaba dormido y bajamos al comedor donde los encontramos a todos. Decidimos poner una peli.
-¿Os he dicho jamás que me encanta Pearl Harbor?
-Sí, lo sabemos de sobras. –Ville
-¿A qué te devuelvo al cuarto de mantenimiento del hotel?
-Oh mi ama, mi señora estoy a sus pies y estaré eternamente agradecida por haberse enfrentado a semejante peligro con tal de salvarme. –Ville tirándose a mis pies y haciendo como que rezaba al estilo Árabe-.
Todos se reían. Pusimos la película, pero nos faltaba algo. Palomitas. Así que Dani y yo nos fuimos a la cocina a preparar las palomitas.
-Carlita necesito hacerte una pregunta. –Mientras ponía la bolsa en el microondas.
-Di.
-Te ha pasado nunca estar pillado por una amiga, pero no sabes si siente lo mismo que tu hacia ella ya que es una chica difícil y distante. Y en poco tiempo has conocido a otra chica que es divertida, amable, guapa… que lo tiene todo y a más sabes que está detrás de ti. ¿Entiendes?
-A ver primero yo no me enamoraría nunca de una chica.
-Bueno ya me has entendido. –Dijo bajando la mirada y sonriendo como un bobo miemtras se sonrojaba-.
-Aww estás enamorado.
-Pues sí.
-Yo lo que haría sería pensarlo muy bien, pero nunca te decidas por lo fácil ya que lo fácil nunca es bueno en cambio lo complicado es lo correcto ya que tienes que currártelo para conseguirlo. Piénsalo mucho y no hagas locuras. –Mientras preparaba 2 boles para las palomitas.
-Gracias mi Koala. –Dijo revolviéndome el pelo y abriéndome los brazos.
-¿De Koala?
Asintió y me tiré encima suyo.  A Dani en poco tiempo le había cogido un cariño especial, era como el hermano mayor que jamás tuve.
-¿Vuelvo a interrumpir? –X
Volvimos la vista hacia el extraño individuo que siempre se ganaba un 10 en inoportunidad. Sí era Carlos.
-No solo que me venía de gusto a abrazar a mi pequeñaja. –Explicó Dani.
-Pues yo también quiero un abrazo. –Carlos
Dani me bajó.
-Oh amor mío yo te abrazo.- Dijo Dani abriendo sus brazos-.
-Yo no quiero que me abraces tu capullo, quiero un abrazo de Koala de Ka. –Carlos
-Esos abrazos solo me los hace a mí. –Dani
-¿Pero puedes hacer una excepción no? –Dijo Carlos mirándome-.
-Ah a mí no me metas si Dani me deja yo encantada si no te conformas con una colleja.
-Bueno va dale un abrazo de Koala aunque sería más agradable de ver una colleja, pero necesita amor. –Dani cogiendo los boles llenos de palomitas, yéndose negando con la cabeza y sonriendo.
Me senté en el mármol.
-¿Cómo estás?
-Bueno mejor pero me duele la cara y el cuerpo.
-De ser tan guapo y ahora te vas a tener que poner pote para que la gente no se desmayé con tu guapura.  –Decia entre risas-.
-Gracias doctora por su veredicto y tranquila que me pondré un kilo de pote para que nadie me vea tan extremadamente hermoso.
-JAJAJA IDIOTA.
Dicho eso se abalanzó sobre mí y me abrazó. No fue un abrazo Koala, pero fue muy tierno.
-Haces buena olor. –Me dijo.
-Gracias hombre. Tu haces una olor... irresistible. -Dije riendome.
-Pues ya sé que regalarte para tu cumple.
-JAJAJA no sabes cuándo es.
-¿Qué día es?
-El 24 de Agosto.
-Ui se acerca la fecha. –Haciendo un de sus caras-.
-Seré una nena mayor ya papi. –Dije con voz de niña pequeña-.
-Estas majara. De verdad.
-Ui habló el normal.
-Fea.
-Habló miss perfección.
-Que te lo decía con cariño.
-Ah ya…
-Sht. Como crezcas más me vas a avanzar. –Dijo ya que subida al mármol era casi más alta que él-.
-AJAJAJAJ tendrás que comer más petitsuisse.
-¿Me los darás tú?
Nos quedamos mirando, Carlos sonreía con esa sonrisa pícara como si fuera un niño pequeño y de golpe se le fue borrando esa sonrisa y cambió su expresión de la cara a una que no conocía, una mirada seductora, unos ojos posados en mis labios. Yo que aún estaba sentada en el mármol empecé a tirar hacia atrás, pero topé contra un armario que me barró el paso. Carlos me acercó a él y rodeó sus brazos en mi cintura.
-Carlos… -Dije pero me calló besándome.
 Fue una sensación extraña, pero, me gustó, aunque sabía que no era lo correcto. Nuestros labios seguían pegados y no sé por qué pero enredé mis dedos en su precioso pelo. Cuando se despegó de mí no sabía cómo reaccionar y salí corriendo dejando a Carlos en la cocina confundido al igual que yo. Me senté entre Lara y Blas.
-¿Y Carlos? –Dani
-No…No lo sé.
-¿Qué te pasa? –Blas
-Nada nada. Va poner la película.
-Vale… -David mientras le daba al play-.
Carlos entró y se sentó con Laura. Los chicos se hicieron una seña a lo CODIGOMORSAAURYN. La peli acabó y nosotras nos fuimos de su casa. Ville entró en mi cuarto y se tumbó en la cama conmigo.
-¿Me contaras que te ha pasado?
-Carlos me ha besado. –Dije como si no diera crédito a lo que acababa de salir de mi boca-.
A Anna se le abrió la boca.
-Carla… ¿Te ha besado? ¿Y te ha gustado? Tío cuéntamelo todo. –Saltando encima de mi cama.
-Calla que lo sentirán todas.
-¿Qué tenemos que sentir? –Dijeron todas al unísono mientras se hacían un hueco en mi cama o saltaban en ella.
-Felicidades Anna ahora lo cuentas tú. –mirando hacia Anna que saltaba felizmente en mi cama junto a Nú y Alba.
-Tías Carlos ha besado a Carla. –Dijo sentándose de un salto-.
-¿Cómo? –Anna
-¿Guat? –Lara
-Com dius? –Alba
-¿Besa bien? –Nú
-Lo sabía. –Lau
-OMG. –Ju
No nos habíamos dado cuenta de que la ventana estaba abierta y alguien que no tenía porque oírlo escuchó.
-¿Álvaro lo has oído? –David sacando la cabeza por el baño.
-¿El que hay que oír? –Blas mientras se secaba la boca y dejaba el cepillo de dientes en un pote-.
Los tres sobrantes dormían juntos y compartían baño.
-Asomaos a la ventana. –Álvaro mientras sacaba la cabeza por la ventana-.
-Ah sí estabas aquí. –David mientras también sacaba la cabeza y Blas hacia igual.
Escucharon nuestra conversación.
-Se lo tenía muy callado el Carlitos. –Blas
-A este se le veía el plumero. –David
-¿Eh que Carla y Ville estuvieron en la firma del libro de BCN? –Álvaro
-¡SÍ! ¿Os acordáis que no paró de hablar de ella? –Blas
-Ui este está enamorado desde hace tiempo. –David
Se fueron corriendo al cuarto de los rubios.
-Cabrón vaya Don Juan estas hecho. –David tirándose encima de Carlos que estaba tumbado en la cama-.
-¿Cari que me he perdido? –Dani haciéndose el ofendido-.
-No sé qué dicen estos locos. –Carlos que se puso nervioso-.
-¿Y qué? ¿Cómo pasó todo? –Blas haciendo miraditas.
-Yo sé cómo fue. –Dani
Lo miraron todos.
-¿Cómo? ¡CUENTALO! –Álvaro
Dani se puso de espaldas a los chicos y empezó a hacer ruidos y a abrazarse como si se tratara de una chica y un chico a la vez.
-Oh Carlos cuanto te quiero. –Decía Dani imitando la voz de una chica-.
-Yo te quiero más Carla. –Decía
-¡Basta ya de teatro! –Dijo Carlos enfadado. -¿Y cómo sabéis que a ella?
-No hace falta ser retra para ver como babeas cuando la ves. –Dani
-Pero tienes un problema. –David
-Y es: o se lo dices o la pierdes. –Álvaro
-No me lo recordéis por favor. –Mientras escondía la cabeza entre sus manos-.
Continuaron hablando del tema.
…

Las chicas se quedaron a dormir. 8 en una simplona cama de matrimonio… no lo probéis en casa. Alguna acabó en el suelo. Me levanté de mala gana y me dirijo a la cocina para prepararme el desayuno. Preparé un cola cao y unas tostadas con nutella. Me senté en mi hamaca y me dispuse a comer, cuando me llamaron al teléfono. Era Carlos.
-¿Qué quieres? –Dije secamente.
-Hablar.
-No hay nada de qué hablar.
-Lo siento mucho, no quería que te tiraras encima de mí, tengo novia.
-¿Cómo? ¿Me tiras la culpa? ¿Pero tú de qué coño vas? –Le colgué.
Será capullo. ¿Cómo puede excusarse de eso? La culpa es de los dos y punto. Pero será hijo de su reputisima madre el chaval que, me besaba a la hora de cortar con mi novio. No lo quería ver jamás. Sin darme a penas cuenta me puse a llorar. Me llegó un SMS:

Eres una zorra, por tu culpa y la de tu amiguita nos habéis jodido el disco. De mí te vas a acordar.

¿Ahora esto? Mi vida es una mierda. Pensé que tener de amigos a mis ídolos no sería algo malo, que podría confiar en ellos… soy una puta mi novio me deja y beso a mi amigo. A lo mejor sí que fui yo la que se lanzó. Corrí hacia el baño y me encerré en él. Cogí una cuchilla y empecé a deslizarla por la piel de mi muñeca. Nunca había hecho semejante locura, pero no sentí dolor. Sentí alivio. Mis males se fueron y quedé suspendida en una nube oscura, como si estuviera a punto de estallar y creara una tormenta de un momento u otro. Las gotas de sangre brotaban de los cortes, parecía que hacían una carrera para ver quien llegaba antes al suelo y hacían así que yo perdiera fuerzas. Se formó un charco rojo pasión en el suelo y yo con lágrimas en los ojos y con la vista borrosa me unté los dedos de mi propia sangre y en el espejo escribí un “lo siento" pequeñito. Continué llorando, lamentándome, meditando, pensando en general, en como en casi mis 18 años de vida lo único que había causado eran desgracias tras desgracias, enfado tras enfado. A lo mejor el fallo estaba en que YO sobraba en la tierra. De cansancio y agotamiento me acabé durmiendo…



Hola ¿Como va eso? Pues aquí empieza la parte number one del capítulo 17 un poco desastroso todo, pero es que todo no podían ser risas. Tranquilos que ya volverá todo a ser como antes... ¿O no? JAJAJ ya lo descubriréis.¿Vosotros creéis que habrá parejas a la vista? ¿Quienes? ¿Como pasara? Dar ideas y exponer vuestras sospechas y seguir leyendo y pronto descubriréis un nuevo ¿Romance, lío, noviazgo...? No olvidéis comentar por favor que me enorgullece ver gente cucosa que sigue la novela y si queréis seguirme en twitter: @carla_rovi . También quería deciros que ahora a lo mejor esto quedara un poco OFF ya que empiezo insti y tengo que hincar los codos. Hasta la próxima un besazo^^

jueves, 12 de septiembre de 2013

Capítulo 16: La Fuga.


Llamamos y llamamos pero nada no lo cogía.
-Ostia puta Anna cógelo de una santa vez. –Repetía Laura con el teléfono en la mano-.
-¿Nada? –Alba
Laura negó con la cabeza.
-Dice que está apagado, Anna jamás lo tiene apagado y lo sabemos y si hubiera pasado la noche fuera lo habría avisado. –Lau
-¿Y no tenemos el teléfono de José? –Ju.
-No lo sé, voy a ver en su armario a ver si veo algo. –Anna
Anna se fue acompañada de Núria. Enserio si Anna no aparecía moría, moríamos todas. Somos una piña, somos amigas desde los 11 años, si una falla fallamos todas. ¿Por qué no aparece?
Me puse a llorar de impotencia y rabia y di un golpe tan fuerte con el puño contra la mesa de cristal del salón que rompí la mitad de la mesa, se me clavaron miles de pedazos de cristales. El cristal estaba roto y hecho pedazos pues así me sentía yo, rota, me faltaba alguien para completar mi rompecabezas, tiene que volver, sé quien la tiene. Mi mano sangraba y los cortes en la mano no cesaban brotaba mucha sangre me estaba manchando, me daba ya todo igual, solo quería salir corriendo ir a buscar a ese cabrón y matarlo, tengo una cosa pendiente con ese hijo de puta. Abajo ya llorábamos todas, no hacíamos nada solo escuchábamos nuestro llanto. Bajaron Anna y Núria. Me vieron con la mano sangrando y sin hacer nada.
-¿Pero estas tonta? –Me chilló Núria.
-Déjala, tenemos que curarla, vosotras llamar a este número lo hemos encontrado pegado por dentro del armario, pone que es el de José.
Se me llevaron al baño y me empezaron a echar agua oxigenada, me dolía mucho la mano pero no me quejaba solo observaba no hablaba solo pensaba, no sabía dónde se hospedaban, todo esto acabara hoy.
-Chicas. –Ju
-¿Qué? –Contestaron Anna y Nú desde el baño. Yo no conteste.
-Hemos hablado con José. Viene para aquí. –Alba
-Por dios necesitamos que nos diga que hicieron los dos anoche. –Lara
Me pusieron una venda en la mano y fuimos con las demás al salón. Estuvimos hablando largo rato y hicimos de comer sin gana alguna. Todas sabíamos quien tenía a Anna, no llamaríamos a la policía. Hasta que no la tuviéramos con nosotras no denunciaríamos. Yo por la tarde quedé con Marc y las chicas se fueron a dar una vuelta con José. José cuando llegó estaba fatal, no tenía voz y tenía los ojos hinchados y rojos, lo abracé con fuerza, tenía miedo, miedo de perderla.
-¿A dónde vais chicas?
-Vamos a ir a ver si encontramos rastro alguno de Anna vamos a ir a casa de José y volveremos a ver si vemos algo. ¿Y tú?
-Ahora vendrá Marc, intentaré sacarle algo, pero no confirmo que sepa algo.
-Vale nosotros nos vamos. –Alba
Les di un beso a cada uno y se fueron, al rato llego Marc.
…
-Marc.
-Dime
-¿En qué hotel os alojáis?
-Pues en un NH. Al lado de la Cibeles ¿por?
-Por nada por nada, para sorprenderte y eso… -Disimulé una sonrisa.
-Ah de eso te quería yo hablar. Nos vamos mañana.
-¿Cómo? –Me temí lo peor, Marc seguro que sabía que Jordi tenia a Anna.
-Si es que ya hemos acabado la faena, pensaban que tardaríamos más pero no ha sido así.
-¿Y el videoclip? –Pregunté
-Al final lo haremos por Barna. ¿Te pasa algo amor estas muy distante? –Intentó hacerme un beso pero me aparté.
-No enserio no me pasa nada pero hoy no me he levantado de muy buen humor.
-No si ya se ve.
Le besé para callarle las preguntas que le rondaran por la cabeza. Nos íbamos besando más y más, sabía cómo acabaría, pero me daba igual necesitaba sentirlo conmigo, sentir su piel compartiendo las mismas sabanas que yo. Subimos a mi cuarto y me tumbó en la cama, nos íbamos desnudando lentamente. Parecía sincero, pero ahí lo dejo, parecía, y yo caía en su trampa, como si él fuera una araña y yo una débil mosca que se enredaba en su telaraña sin poder huir y acababa comida por mi enemigo, así eran las cosas. Me quitó las ultimas prendas de ropa con ansía. 
...
Me desperté en mi cama, desnuda, sola, había una nota en mi mesita:
Hola princesa, te escribo esto para que recuerdes lo mucho que te quiero. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, te necesito eres mi aire. Soy preso de tus labios y prisionero de tu corazón, me está quedando cursi lo sabes jej pero soy cantautor es mi profesión. Sé que estas confusa pensando por qué no me encuentro a tu lado. Me ha llamado Jordi tenemos que volver al estudio. No me podré despedir de ti por eso lo hago con esta carta. Te quiero lo sabes. Te esperaré en nuestro banco, te amo mi princesa, eres muy grande.
Ptt: Tu niño consentido (Marc)

Me puse a llorar, le quería demasiado, no podía hacer más tonterías. Me duché y me vestí así:  




En teoría los chicos no estaban así que no tenía quien me acompañara al hotel. Total eran las 6 aún tenía tiempo. Marc y la resta si se encierran en un estudio salen tarde y después seguro que se irán a cenar. ¿Qué cómo lo sé? Fácil el me lo explica y yo también he ido a veces a verlos y siempre he terminado en un McDonald’s. Cogí el metro que dejaba en la Plaza Cibeles, tardé unos 15 minutos. Me dirigí al NH hotel. Pregunté al recepcionista.
-Hola señorita ¿En qué puedo ayudarle? –Recepcionista
-Verá me gustaría saber en qué habitación se hospedan el grupo de música Catalán. –Muy cordialmente, cosa que yo de eso no lo era.
-Eso es información privada del huésped si este desea revelarla en todo caso tendré que llamarle para comentárselo. –Dijo
-No hará falta, soy la novia de Marc y me ha pedido que venga a buscarle una correa para la guitarra y su cejilla, pero me lo ha dicho por teléfono y no me ha dado la llave.
-Bueno en ese caso se la daré pero sobretodo de esto ni una palabra a nadie que después me echarían. –Me entregó una llave. –Es la segunda planta número 187.
-Muchas gracias en un momento volveré y si no es así llame a la policía y dígales que se trata de un doble secuestro. –Dije.
Lo que le acababa de decir era muy típico de películas, pero algo de todo esto me olía a chamusquino y si me pasaba algo necesitaba que la poli estuviera ya al caso de todo. Me despedí del recepcionista, evidentemente él se tomó a broma lo último que le dije. Subí a la segunda planta y busqué la habitación. Abrí y estaba oscuro pero pude ver que era como un apartamento, tenía comedor, cocina americana, 1 baño y 2 habitaciones. Encendí las luces y llamé bajito a Anna, sabía que estaba o había estado en ese sitio porque olía a su colonia. Entre en la primera habitación pero nada y fui a la segunda y ahí la vi. Estaba durmiendo o eso parecía.
-Anna, estoy aquí levántate que nos vamos. –Le dije mientras la movía suavemente.
Le costó abrir los ojos pues tenía más de un moratón en la cara.
-Carla, por fin me habéis encontrado. –Pudo decir mientras lloraba.
-Tranquila va arréglate que nos vamos pitando. Hay que ir a denunciar esto.
-Ka.
-Dime.
-¿Has venido sola?
-Sí.
-Pero ¿Cómo sabias que estaría aquí?
-He estado con Marc y me ha dicho el hotel y claro como que Jordi es bastante burro creí que seguramente te tendría aquí.
-Pues más o menos. Primero me tuvo en el cuarto de mantenimiento toda la noche. No paraba de repetirme que yo era suya y de nadie más y que mataría a José como no se apartara de mí. Después cuando la resta estuvo hoy ya fuera me subió a la habitación y él se fue al estudio, intente abrir pero todo estaba cerrado. Lloré y lloré y al final me dormí. ¿Sabes? Eres muy valiente de haber venido sola a buscarme. Os he añorado mucho.
-Y yo a ti princesita, va vámonos ya, ah y que sepas que todo buen detective jamás actúa en manada él es el león solitario. –Le dije riendo.
Acabó de lavarse la cara y bajamos, dejamos la llave al recepcionista y le rogamos que no digiera a nadie que habíamos estado allí. El al ver la cara de Anna se asustó y lo juro. Nosotras una vez fuera en la calle nos dirigimos a comisaria. No sabíamos dónde quedaba una así que preguntamos a un guardia que había por la zona y el mismo nos llevó. Hicimos la denuncia y les contamos todo lo sucedido. Anna contó todo lo que había pasado y quien era el culpable y agresor, nosotras sin miedo alguno dimos el nombre y pedimos que le dieran una orden de alejamiento. El guardia, nos pidió que Anna llamara a sus padres para contárselo todo y así si tenía que ir al juez o algo todo el mundo estaría al corriente. Anna llamó y sus padres se asustaron al oír todo lo que su hija les estaba contando, normal, y Anna le pasó al guardia el teléfono y acabó de ponerles al día con lo que sucedería en breves. Lo normal sería que Anna se fuera a su casa ya que sus padres tendrían miedo, pero el guardia les explico que le pasaría a Jordi y que no había manera alguna de acercarse a Anna. El guardia envió una patrulla al estudio donde estaban acabando de grabar. En parte me sentía mal por estropeárselo todo pero que se jodan, Jordi era un maldito enfermo mental y se lo tenían que llevar. El guardia nos dijo que lo llevarían a un centro de menores y que ya se encargarían de hablar con sus padres, nos digieren que la orden no era válida en menores. Las dos nos fuimos satisfechas y decidimos ir a cenar a un Vips que habíamos visto cerca.
-¿Y qué te ha dicho Jordi mientras te ha tenido encerrada? ¿Y cómo te secuestro? ¿Y…? –Me interrumpió.
-Tranquila respira. Yo te cuento todo tal cual fue. Me despedí de José en su portal y como estaba cerca de casa pues dije de ir sola, él no quería dejarme pero yo insistí y al final accedió. Me puse los cascos y me fui andando sin pensamiento alguno de que Jordi llevaba buen rato espiando. Pues eso andaba contenta y no me enteré de que me seguía. Me tapó la boca y no recuerdo mucho más. Me desperté en el cuarto de mantenimiento del hotel.
-Madre mía. –Me quedé con la boca pegada a la mesa-.
-¿Y a ti que te ha pasado en la mano?
Me miré la mano ya ni me acordaba de que la tenía vendada, no me hacía daño solo dolores puntuales.
-Pues por tu culpa y mí rabia y esto es el resultado. –Reí
-Estas fatal.
Vino el camarero y pedimos lo que habíamos decidido comer. A los 5 minutos nos trajo el entrante. Nachos.
-Mmmm que buena pinta.
-Al ataque. –Ville
-Chist quita que ese nacho es mío.
-No, no veo tu nombre por ningún lado. –Dice mientras se come MI nacho.
Nos los acabamos al momento, había hambre y además los Nachos de Vips son espectaculares. Nos trajeron unas hamburguesas de esas exageradas y las comimos también rápidamente.
-Tía. -Ville
-¿Qué?
-No les hemos avisado a los demás de que estoy bien.
-¡Mierda!
Y nos empezamos a reír.
-Que capullas que somos. –Ville
-Ya ves, ellos sufriendo y nosotras aquí comiendo felizmente.
Pagamos y fuimos al Starbucks de al lado e hicimos dos Frapuccinos. Nos sentamos en un parque que estaba cerca.
-¿Y tú no me tienes que contar nada? –Ville
Mierda. Se a quien se refiere. ¿Ahora? Joo…
-No…
-Ya ya… ¿Qué te pasa con Carlos Charlotte? –Que así me llamaba ella-.
-Pues no lo sé.
-¿Sabes que te digo?
-¿Qué? –Pregunté extrañada-.
-¡TE GUSTA, ESE ES EL PROBLEMA!
A lo mejor sí que me gustaba un poco… pero gustar es diferente a querer así que bye bye.
-No loca.
-¡¡A CARLA LE GUSTA CARLOS PÉREZ MARCO!!. –Empezó a gritar por la calle. La gente reía y nos miraba-.
-Anna basta siéntate. ¿Estas segura de que no te han golpeado la cabeza?
-Capulla.
-Lo dice la normal.
-Ui Carla.
Y empezamos una pelea a lo Ville&Ka. Consiste en dejar mal a la otra delante de la gente y como aquello que llaman vergüenza no es que lo conozcamos muy bien, atacamos. Primero a unas ancianas.
-Hola señoras. –Dijo Ville
Mierda, se ha adelantado.
-Hola chiquilla. ¿Qué se te ofrece? –Anciana 1
-Pues os quería preguntar si os gusta el futuro novio de mi amiga. –Dijo quitándome mi móvil y buscando fotos de Carlos-.
Será zorra. Se va a enterar de lo que vale un peine.
-A ver. –Anciana 2
-Este es. –Dijo Anna prestándoles el móvil.
-Ui es muy mono. Que pelo más bonito y que ojos. Niña escoges muy bien tienes buen gusto. A demás hacéis buena pareja. –Y puso el móvil al lado de mi cara para hacerse una idea de los dos juntos.
-Pues a mí no me gusta. Es teñido se le ve. Parece majo, pero, no te fíes de los rubios que dicen de las rubias pero ellos son peores. –Anciana 2
Me reía a carcajadas y la anciana 1 me acompañaba, en cambio, Anna y la anciana 2 se lo pasaban pipa dejando verde al pobre Carlos. Al final nos despedimos de ellas. A Ville no le había funcionado del todo el plan que tuviera en mente. Me tocaba.
-JAJAJAJAJA ai dios. –Me secaba una lágrima del ojo-.
-Joder con las abuelas. –Ville
-Son la leche.
-Y que lo digas.
Anna siempre me acompañaba en las travesuras dese que somos unas crías. Es mi alma gemela, poca gente encuentras durante tu trayecto encuentra ese alguien que sea como un espejo para ti y en el te veas reflejado. Siempre íbamos juntas, nos peleábamos muchísimo, pero ella era mi hermana, mi amiga, sabía que no me fallaría ni yo a ella. Era así. Teníamos como telepatía enserio. Muchas veces decíamos lo mismo a la vez. Ya lo dicen las verdaderas amigas llegan para quedarse no para pasar el rato y después dejarte.




Hola:) pues aquí el capítulo 16 espero que os guste. Quería deciros que necesito ayuda con nombres de chico tienen que ser 3 si se os pasa alguno por la cabeza dejarlos en los comentarios y si no por el Twitter @carla_rovi o por Whatsapp. También aprovecho para pediros un pequeño favor, pasar el link de la novela a vuestros contactos Auryners y hacerme un poco de propaganda que esto es un poco pobre. Os adelanto que en los siguientes capítulos que suba habrá jaleo por así llamarlo. Animaros a comentar y criticar que no os dé vergüenza. Besos.